Joseph Marie Auguste Caillaux

Joseph Marie Auguste Caillaux. (Le Mans, 1863 - Mamers, 1944) Político francés. Llegó a ser primer ministro (entre junio de 1911 y enero de 1912) y varias veces ministro de Hacienda de su país, cargo desde el que introdujo el sistema proporcional del Impuesto sobre la Renta. Inicialmente conservador, fue evolucionando paulatinamente hacia posturas más izquierdistas y progresistas, e ingresó en el Partido Socialista Radical de Aristide Briand, al que llegó a presidir. Durante la Primera Guerra Mundial, Caillaux mantuvo una serie de contactos con altas autoridades alemanas con el objeto de hallar una vía dialogante que diera por concluido el conflicto, lo que le sirvió para que una vez acabada la guerra fuera acusado de alta traición por colaboracionista.

Nada más terminar sus estudios de Derecho, Caillaux entró en la Administración francesa en 1888 como inspector de Hacienda, cargo que compaginó con el de profesor en la Escuela Libre de Ciencias Políticas. Tras un primer fracaso en su intento de acceder a la carrera política, en el año 1898 fue elegido diputado en representación del departamento de Sarthe. Gracias a su excelente reputación como fiscal, Caillaux fue nombrado, al año siguiente, ministro de Hacienda bajo el gobierno presidido por Walderk-Rousseau, cargo en el que estuvo hasta el año 1902.

En esos tres años, Caillaux llevó a cabo una serie de reformas y reestructuraciones: reorganizó el régimen fiscal de la colonia de Argelia, reformó profundamente las tarifas sobre las bebidas alcohólicas, reguló las sucesiones hereditarias y el régimen impositivo sobre los azúcares, etc. En el año 1902, Caillaux volvió a ser reelegido diputado por el mismo departamento hasta el año 1906, fecha en la que el nuevo primer ministro francés, Clemenceau, le llamó para volver a ocupar el ministerio de Hacienda, el cual ocupó hasta el año 1909. Un año más tarde, Caillaux volvió a ser elegido diputado por el departamento de Mamers. Tras seis meses como ministro de Hacienda del gobierno presidido por Ernest Monis, fue elegido Primer Ministro cuando éste cayó, el 27 de junio de 1911.

El nuevo Gobierno de Caillaux no pudo comenzar peor, ya que surgieron graves conflictos con Alemania en Marruecos (crisis de Agadir). Caillaux adoptó una postura conciliadora y pacifista en el conflicto con Alemania, a la que ofreció extensos territorios del Congo francés a cambio de la libertad de acción francesa en Marruecos y la cooperación industrial y comercial entre ambas naciones. La clase política francesa, enemiga de Caillaux, aprovechó la circunstancia para atacarle con saña, acusándole de traidor a la patria y de ser condescendiente con un país enemigo de Francia como lo era Alemania en esos momentos.

Finalmente, el Senado formó una comisión de investigación para esclarecer el tratado firmado con el país germano que, a la postre, acabó con el breve Gobierno de Caillaux, a finales de enero de 1912, y fue sustituido por un nuevo Gobierno presidido por Poincaré, quien, en las siguientes elecciones celebradas el 1 de enero del año siguiente, fue elegido Presidente de la República. Tras un fugaz período de gobierno de Briand Aristide, se encargó nuevo Gobierno a Barton, que fue sustituido a su vez por Doumergue, quien volvió a confiar el ministerio de Hacienda a Caillaux. Fue en este período al frente de las finanzas francesas cuando Caillaux aprobó la primera Ley del Impuesto sobre la Renta.

Durante el gobierno de Doumergue se produjo un escándalo bancario llevado a cabo por un oscuro personaje llamado Rochette. El suceso fue aprovechado por el editor del prestigioso periódico Le Fígaro, Gastón Calmette, uno de los enemigos más contumaces de Caillaux, para acusar al ministro de Hacienda de usar su influencia para que Rochette pudiera eludir la acción de la justicia. Calmette dirigió desde su periódico una campaña durísima de difamación contra Caillaux con el propósito de derribarle, en la que llegó a amenazarle con publicar una serie de cartas amorosas entre Caillaux y su actual esposa cuando ambos aún eran novios.

El escándalo llegó hasta el Parlamento, donde, tras una votación secreta, se declaró a Caillaux inocente del cargo de encubrimiento y abuso del cargo. No obstante, la reputación política de Caillaux salió seriamente dañada. Madame Caillaux, para evitar el escándalo de la posible publicación de la correspondencia amorosa, decidió tomarse la justicia por su cuenta y disparó mortalmente al editor de Le Fígaro. El episodio acabó por sacar del Gobierno a Caillaux, quien presentó su dimisión.

Durante la Primera Guerra Mundial, Caillaux se distinguió por apoyar una paz negociada con Alemania, lo que le valió, junto a Malvy (ministro de Interior del Gobierno de Doumergue), el ser acusado de alta traición y colaboracionismo con el enemigo. Fue detenido el 14 de enero de 1918. Tras dos años de larga espera, fue juzgado en febrero de 1920 por un tribunal militar que le halló culpable de todos los cargos que se le imputaron. Condenado a tres años de prisión, finalmente se le conmutó la pena por la de destierro y diez años de inhabilitación política en todos los territorios pertenecientes a Francia.

Tras una amnistía política general, concedida el 14 de julio de 1924, Caillaux recuperó todos los derechos políticos de los que se hallaba temporalmente privado. El Partido Socialista Radical llegó al poder por amplia mayoría de la mano de Paul Painlevé, quien volvió a llamar a Caillaux como ministro de Hacienda en abril de 1925. En enero de 1927, Caillaux fue elegido senador y jefe de la Comisión de Finanzas de dicha cámara, donde destacó como uno de sus miembros más importantes. El 1 de julio de 1935, Caillaux regresó brevemente al ministerio de Hacienda, del que salió rápidamente al no poder hacer frente a una severa depresión económica que sacudió a Francia, además de iniciar un giro político hacia posturas más centristas.

Caillaux se mostró favorable a los intentos de Daladier de negociar con Adolf Hitler para evitar una posible confrontación armada entre ambos países. Cuando Francia cayó bajo el dominio alemán, en 1940, Caillaux, resistiendo los continuos intentos por parte del régimen colaboracionista de Vichy por atraerle a su causa, se retiró definitivamente de la política activa.